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 Al frente de la Escuela Municipal de Música y Danza de Ogíjares, Víctor M. Ferrer ha compatibilizado su trabajo como director del centro, con el de profesor de tuba del mismo y secretario de la Asociación de Profesores de las Escuelas de Música y Danza de Andalucía, con un objetivo común: conseguir que la música y la danza y los profesionales de la misma se sitúen en el lugar que merecen a nivel educativo. Tras participar activamente, tanto él como la EMMDO, en las pasadas ‘Jornadas sobre Educación y Cultura: aportaciones en tiempos de crisis’ de la Unión Nacional de Escuelas de Música y Danza, Ferrer analiza las conclusiones de las mismas y la situación y proyectos del sector.

-La Junta de Andalucía finalmente ha decidido convocar la línea de ayudas a las Escuelas de Música y Danza, después de anunciar que iba a suprimirla. ¿Ha sido complicado conseguir este cambio de opinión?

– Después de la reunión celebrada en octubre en Antequera por una representación de las escuelas de música y danza de Andalucía, la asociación andaluza, junto con la del profesorado de escuelas de música y danza establecieron una serie de objetivos a corto plazo, y el primero era llamar a la puerta de la Junta exigiendo la puesta en marcha de nuevo de las subvenciones para las escuelas de música y danza. Ahora mismo sólo se tiene un compromiso verbal de que dichas subvenciones se ofertarán para 2013, y aún estamos a la espera de que se publique, para poder dar fiabilidad al compromiso por parte de la Junta.

-¿Cómo se tomó la decisión inicial de eliminar las ayudas a las escuelas en el seno de la Asociación de Profesores de las Escuelas de Música y Danza de Andalucía (Pemyda), como secretario de la misma, una vez que fue la propia Junta la que propició la aparición de las Escuelas de Música para ofrecer una educación musical a los andaluces?

– La situación laboral del profesorado de escuelas de música y danza en Andalucía es muy crítica, con contratos basura, sin contratos y dejando el puesto como algo muy bajo dentro del escalón de la educación. Por eso nace Pemyda, para dar valor a este puesto, y para hacer creer a las administraciones que es un puesto de docente equiparable en todos los aspectos al de cualquier centro educativo. La negación por parte de la Junta para la subvención compromete, en algunos casos, la única ayuda para muchas de las escuelas de Andalucía, quedando el sostenimiento de las mismas por parte de sus usuarios, lo que lleva a un total abandono por parte de las administraciones de este tipo de escuelas, que vuelvo a repetir, son centros educativos,de la misma categoría que pueda ser un colegio de Primaria o Secundaria, ¿o es que la educación sólo debe recibirse en horario de mañana?. Estas subvenciones promovidas por la Junta, aún deben ir mas lejos y correr con parte del gasto del profesorado, de igual forma que se hace en el resto de comunidades de España, por lo que no sólo vamos a exigir que vuelvan a convocarlas, sino la modificación del decreto.

-¿Qué hubiera supuesto la supresión de las subvenciones?

– A corto plazo, el ir paralizando las actividades que desarrollan las escuelas, hasta el punto de no poder realizar dichas actividades, y a largo plazo, el total abandono y desamparo por parte de la Administración Pública que dio vida a este proyecto de escuelas de música y danza. En resumidas palabras: abandonar a un hijo.

-La Junta ha anunciado que se mantienen las ayudas, pero ¿se han detallado las condiciones e importes?

– Se está elaborando un documento para finales de 2012 y principios de 2013 donde se recojan los importes y la forma de poder conseguir dichas subvenciones. Además, esperemos que incluyan, si no es en ese decreto en otro, necesidades como formación del profesorado, poder usar las herramientas administrativas de los centros públicos y concertados y ayudas para poder sufragar estos centros.

-¿A qué y a quién se destinan estas subvenciones?

– Las ayudas se destinan a los centros homologados por la Junta de Andalucía, que cumplan con una serie de criterios y tengan concedidas en su oferta educativa la aprobación de las enseñanzas básicas de música y/o danza. Hasta ahora dichas subvenciones sólo y exclusivamente estaban destinadas a promover las actividades y, una parte proporcional escasa, a la compra de material e instrumental.

-En el caso de la Escuela Municipal de Música y Danza de Ogíjares (EMMDO), ¿cómo repercuten estas ayudas? ¿Qué porcentaje del total de financiación supone la subvención?

– Hasta el curso pasado podemos decir que el 80 por ciento de las actividades del centro estaban subvencionadas, es decir, Concurso Jóvenes Intérpretes, Cursos Internacionales, Semana de la Música y de la Danza, compra de instrumental, clases de flamenco con guitarra y cante en directo. Estas actividades son pilares fundamentales en nuestro centro, y para este curso tenemos que solventarlo haciendo verdaderos milagros, para que no repercuta en nuestro alumnado la carencia de dicha subvención que hasta ahora rondaba los 10.000 euros.

-Parece que la unión en asociaciones de las escuelas y profesores da sus frutos. ¿Cómo se encuentra el asociacionismo en el sector? ¿Existen suficiente cohesión o todavía hay que trabajar más por la unificación?

– Hasta ahora el asociacionismo estaba totalmente inerte en Andalucía, pero se están viendo grandes avances en los últimos meses, gracias a esa primera reunión en Antequera y a la entrada por parte de la EMMDO en la Unión Nacional de Escuelas de Música y Danza (Uemyd) que han podido acercar Andalucía a España en las jornadas del pasado fin de semana, en las que se ha reactivado el asociacionismo y sentado las bases de un trabajo en equipo por parte de todos, para poder colocar la educación en música y danza a nivel local donde se merece. El trabajo ha de ser muy coordinado y, sobre todo, no perder el contacto. Para ello se ha marcado un calendario de reuniones, congresos y pasos a seguir para el año 2013, tanto por la Uemyd como por Aemyd y Pemyda.

-¿Cuáles son los retos a corto medio plazo de la Pemyda?

– Defender al profesorado andaluz de escuelas de música y danza, luchar por su formación, por la mejora de sus condiciones laborales, por dar prestigio y dignidad a este puesto, tan infravalorado en muchos sitios, ya que defender al profesorado repercute directamente sobre el usuario de las escuelas, por lo que la defensa es doble, profesorado y alumnado.

-Paralelamente a todo este movimiento en Andalucía, la Unión Española de Escuelas de Música y Danza (Uemyd) se reunió en Granada el viernes 30 de noviembre y sábado 1 de diciembre de 2012 bajo el tema ‘Educación y Cultura: aportaciones en tiempos de crisis’. ¿Está afectando más la crisis a las escuelas andaluzas que a las de otras comunidades?

-Ya no es sólo la crisis, podemos hablar de que en Andalucía por parte del Gobierno autonómico nunca se ha estado a la altura de los demás gobiernos de las diferentes comunidades; Cataluña, País Vasco y Madrid reciben fuertes ayudas para las escuelas, ayudas que hacen que estas escuelas se sitúen en un estatus europeo idóneo. Hay comunidades con infinitamente menos escuelas que Andalucía, donde las subvenciones pueden llegar a cifras que nosotros nunca pensamos que existieran. En algunas comunidades la sufragación de los gastos se divide en 33-33-33 por ciento, es decir una parte la paga el gobierno local, otra el autonómico y otra los usuarios, lo que hace que estas escuelas puedan ser asequibles para cualquier usuario que lo requiera; en el caso de Andalucía se está acercando a que sólo aquellos que puedan costear un servicio educativo por las tardes sean los privilegiados, un concepto totalmente en contra de la ley que la Unesco promulgó en 2010 sobre la educación musical en el mundo.

– ¿Cuáles fueron los puntos claves de estas jornadas nacionales?

– En primer lugar, reactivar el asociacionismo en Andalucía y en España y ver los frutos que puede dar esta nueva forma de trabajar por intereses comunes; seguidamente, establecer nexos de unión entre las diferentes asociaciones y, sobre todo, entre las escuelas, exponer recursos, organización y pedagogía que se llevan a cabo en diferentes escuelas. Estos han sido los principales puntos, además de exponer por parte de País Vasco que será sede europea de Jóvenes Músicos en 2016, lo que supondrá la llegada de más de 10.000 músicos provenientes de diferentes escuelas de toda Europa, de donde la EMMDO ya ha recibido formalmente la invitación no sólo de participar en ese año, sino en años anteriores.

-Una de las ponencias de la primera jornada corrió a su cargo: ‘Medidas y soluciones para la gestión de las Escuela de Música y Danza en el contexto de crisis’. ¿Cuáles fueron según sus propuestas?

– Realmente fue una factoría de ideas, donde todos los participantes se encargaron de exponer soluciones y medidas que pueden llevar a mejorar la situación actual en las escuelas. Entre ellas factores tan importantes como el marketing, el compromiso de las administraciones públicas, una mejor gestión del centro, abrir las escuelas a las demandas del alumnado y, sobre todo, acercar la música y la danza a toda la sociedad, como un producto del cual se pueda beneficiar. Hay que tener claro que el único beneficio que se obtiene es humano, no material.

-¿Se han aplicado estas medidas en la Escuela Municipal de Música y Danza de Ogíjares?

– Se van a empezar a trabajar en algunas líneas hasta ahora no valoradas, pero hemos de presumir que a nivel autonómico tenemos un gran centro que está sirviendo de ejemplo ya no sólo por su gestión, en la cual agradezco mucho el trabajo del Patronato de Cultura y de los administrativos de la escuela, sino a nivel pedagógico por el gran plantel de profesionales que dedican su esfuerzo a conseguir el mayor rendimiento del alumnado, por el día a día y por trasmitir esa ilusión por la música y la danza y todos los beneficios que ofrecen a la sociedad.

-De hecho, el sábado se celebró un debate en Ogíjares, en la sede de la EMMDO, para mejorar la estructuración autonómica de las escuelas de música y danza españolas donde participó Pemyda y la Asociación Andaluza de Escuelas de Música y Danza (Aemyd). ¿Que proyectos ha generado esta puesta en común de ideas?

-Se ha establecido un calendario de actuación y, sobre todo, el reparto de trabajo; se han creado delegados provinciales, de los cuales Granada se ha dejado en manos de la EMMDO, para hacer un censo de escuelas, profesorado y alumnado, vital para conocer la situación fiel de Andalucía; además se está trabajando en un congreso para primavera del próximo año; de igual forma se han solicitado nuevas reuniones con el Defensor del Pueblo Andaluz y la Consejería de Educación, para seguir adelante con las necesidades que demandamos. Y a la par de las reivindicaciones, hay un gran proyecto que es la realización de un festival de escuelas a nivel de Andalucía, que se celebraría anualmente.

– Junto a las jornadas técnicas, era lógico que en una reunión de escuelas de música y danza hubiera un festival en el que, además, Ogíjares tuvo el honor de ser una de las sedes. ¿Qué se programó para la Villa de la Música?

Las jornadas terminaron de la mejor forma posible, con música y danza, en primer lugar actuó la Banda Jóvenes Promesas de la EMMDO, bajo la dirección de Javier Tejero, y seguidamente nuestros visitantes desde Toledo, de La Puebla de Almoradiel, con su banda de música, que realmente cautivaron al público. Y como no podía ser de otra forma, con nuestro buque insignia, el baile flamenco, donde quedó claro que música y danza van de la mano.