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Ogíjares Rinde Homenaje A Otero Como Benefactor De La Música

Ogíjares rinde homenaje a Otero como benefactor de la música

Si Ogíjares es la Villa de la Música, el mecenas de este proyecto es, sin duda, José Enrique Otero, un empresario catalán de nacimiento y granadino de adopción que lleva años apoyando proyectos culturales en todos los lugares por donde pasa. Ogíjares y su banda deben mucho a este vecino y, debido a su apuesta por la música, el Ayuntamiento de la localidad le quiso rendir un sencillo e íntimo homenaje el pasado 15 de diciembre en el Salón de Plenos.

Engatusado por el propio alcalde, Francisco Plata, (que no sabía que más excusas darle para retenerlo en el Ayuntamiento) y arropado por sus familiares, amigos más cercanos y el equipo de gobierno, José Enrique Otero fue sorprendido con un acto de homenaje con el que se quiso agradecer su trascendental papel como benefactor de la música del pueblo. “José Enrique ofrece a la BSMO no sólo respaldo económico, sino también respaldo moral y estamos muy agradecidos por ello. Lo raro es que no se le hayan hecho más reconocimiento de este tipo”, expuso Salvador Camacho, amigo y miembro de la banda, como preludio a la entrega de libreto y un cedé con un pasodoble a su nombre, compuesto por Manuel Ortega.

“Estoy muy contento y sorprendido, no me esperaba este acto. Esto es impagable y el pasodoble es muy bonito”, comentó el homenajeado, que explicó que su afición por la música y la cultura le viene de su madre, que fue profesora de piano y violinista. Algo se debe pasar en los genes, porque las nuevas generaciones de esta familia forman también parte de la Escuela Municipal de Música y Danza de Ogíjares.

Además, el presidente de la BSMO, José de la Plata, también se llevó una copia de la marcha, para que la banda vaya ensayando la pieza y poder estrenarla públicamente sobre un escenario y se ofreció para actuar en la inauguración de las nuevas oficinas de la empresa Construcciones Otero.

Pero el homenaje no quedó ahí. Varios amigos le brindaron también una poesía sobre su persona, presentada por Pedro Enríquez y recitada por María del Carmen Parrizas. “La esencia del caballero, un hombre que cuando da la mano también da el corazón, benefactor de la música y la poesía, humano, generoso y constante, persona de honor y que pisa fuerte”, son algunas de las palabras con las que describieron a este constructor que también usa el hormigón de sus proyectos laborales para cimentar la cultura.

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