Home Cultura “Cuando escribes sobre los temas que te apasionan descubres aspectos antes desapercibidos”

Javier Tejero estrena nuevo título, literario en esta ocasión. Se trata de Desde mi atril, una obra donde las letras se escuchan y la música se lee. Tras varias incursiones en el campo de la escritura, a través de relatos en concursos, blogs, Ogíjares Actualidad o Ideal, el joven autor ogijareño, profesor de la EMMDO, miembro de la BSMO y titulado en Magisterio de Música, Grado Profesional de Trompeta y Musicología, recopila en el libro diversos artículos relacionados con la música y las sensaciones.

– ¿Qué se esconde en Desde mi atril? ¿Qué se va a encontrar el lector?

– Se van a encontrar una serie de artículos que hablan sobre música, aunque desde la música se va también a otros temas. Llevo tiempo escribiendo textos y me apetecía tenerlos ordenados, porque estaban algo descontrolados y me daba lástima que se perdieran, así que he intentado recopilar todo lo que tenía escrito. Hay tres bloques: en el primero recojo artículos que hablan, principalmente, sobre la banda y sus giras, que se publicaban en un blog que tenía; hay una parte intermedia más cortita con críticas de conciertos, que hacía para una asignatura de la Facultad en la que aprendí a hacer ese género, e incluye conciertos que me marcaron de alguna manera en una época en la que estaba aprendiendo mucha música; la tercera parte es ‘Desde mi atril’ propiamente dicha, donde recopilo los artículos que escribía para Ogíjares Actualidad.

– Como avanza, la temática del libro es la música. ¿Predomina algún género en especial?

– A priori, la temática del libro no es lo más atractivo del mundo ni lo más fácilmente vendible como una lectura para pasar el rato, pero creo que su punto más fuerte es ése, que habla de música en el sentido más amplio de la palabra, va de unos estilos a otros, desde música de banda a rock. El poder hablar de música y saltar entre los género radicalmente, pero con total naturalidad, puede ser interesante para descubrir otros estilos que a lo mejor a la gente no les había dado por escuchar.

“Si tuviera que elegir uno o unos pocos conciertos no sabría cuáles; creo que son demasiados, y en realidad me alegro de que sea así”

 

– La unión entre música y literatura empezó con la revista Compás de espera de la EMMDO. ¿A qué se debe este interés por juntar letras y notas?

– Siempre he sido muy aficionado a la literatura, leo muchísimo y he tenido facilidad para escribir. Uno se da cuenta de que cuando escribes sobre los temas que te apasionan o a los que te dedicas profundizas mucho más en ellos y descubres aspectos que antes te pasaban desapercibidos por el simple hecho de sentarte a escribir, porque te obliga a pensar, y ese pensar dos veces sobre el asunto te hace ver matices que a lo mejor de otra manera no te hubieras dado cuenta.

– ¿Qué le lleva a escribir sobre música? ¿Cuál es la chispa detonante?

– Cualquiera. A la hora de escribir, aparte de tener una formación tanto de conservatorio como universitaria y de consultar fuentes, me guío muchísimo por la intuición. Hay veces que escucho una sinfonía entera y me acuesto igual y otras, con sólo escuchar un par de compases de un músico en la calle se me vienen a la mente un montón de ideas. Es según como te pille a ti, en qué momento, qué circunstancias… El detonante está cuando menos te lo esperas y es lo que más me gusta, que en cualquier día y cualquier momento puede aparecer.

“Lo importante en una actuación, al fin y al cabo, es que la persona que actúa lo haga con una intención de comunicar algo”

 

– Para Javier Tejero, ¿qué tiene que tener un espectáculo para obtener una buena crítica?

– Realmente la palabra crítica suele dar bastante miedo, pero no partimos de esa premisa, ni mucho menos. En una crítica, encontramos una parte más descriptiva y otra en la que entra la formación y la opinión del autor, aunque debes olvidarte un poco de tus gustos personales si esa crítica va de cara al público, valorar el esfuerzo o la trayectoria del intérprete y relativizarlo todo. Lo importante, al fin y al cabo, es que la persona que actúa lo haga con una intención de comunicar algo y que se vea que hay un trabajo detrás, un esfuerzo y una inteligencia. A Diego Manrique, el crítico musical de El País, le preguntaban esto mismo y él hablaba de una inteligencia que detectaba detrás de la actuación, en el sentido de que la persona o el grupo sabe lo que está haciendo y por qué; no es algo que haya salido de la casualidad, sino que está pensado que se quiere hacer así y no de otra forma. Luego entrarían otros aspectos: si tiene más o menos calidad, si son profesionales o estudiantes… Normalmente tienes en cuenta todo esto. La idea de una crítica no es desmontar ni destrozar a nadie; muy desastrosa tiene que ser la actuación para que la crítica vaya en ese sentido.

– A lo largo de su trayectoria personal y profesional, ¿qué actuación le merece su mejor crítica, tanto si estaba sobre el escenario como frente a él?

– Sería casi imposible contestar. Lo interesante es que uno asista a cuantos más conciertos y espectáculos o estilos mejor. He estado en producciones musicales profesionales que me han parecido geniales y otras no tan geniales y he estado en muchísimo espectáculos menos profesionales y con algunos he alucinado. Nunca lo sabes. Me gusta ese componente de que a veces vas a un espectáculo, a un concierto o a una audición de alumnos sin ninguna idea preconcebida y te sorprenden, para bien. Esas sorpresas sí que me gustan muchísimo. Si tuviera que elegir uno o unos pocos no sabría cuáles; creo que son demasiados, y en realidad me alegro de que sea así. He estado en conciertos de rock, o escuchando a mi hermano cantar flamenco o tocando con la banda por la calle…

“El detonante está cuando menos te lo esperas y es lo que más me gusta, que en cualquier día y cualquier momento puede aparecer”

 

– ¿Cómo se gesta Desde mi atril y cómo se lleva a la práctica?

– A la hora de ordenar todos estos archivos me planteé qué forma le podía dar. Casi todo, de hecho estaba ya publicado por internet, pero el darle formato de libro a algo, aunque esté ya en desuso, te permite decir aquí está mi trabajo, esto lo he hecho yo durante años. Es palpable y siempre gusta tener ese objeto físico con tu nombre. Aparte de esto, también el detonante fue ver prácticas de algunas personas que utilizan textos ajenos sin pedir permiso y me molestó bastante. El libro quiere también poner solución a estas conductas y tener más control sobre lo que hago. Es una autoedición de 200 ejemplares, con ese objetivo. Si piensas que vas a ganar dinero, te equivocas totalmente de actividad. También he contado para el prólogo con el profesor de la asignatura de Crítica Musical en la Universidad, Joaquín López.

– ¿Y cómo va la novela?

– (Risas) Hago relatos de vez en cuando. Llevo dos años seguidos publicando en Ideal, en el concurso de relatos, y esto, lógicamente, es más fácil porque son más cortos, pero me gusta también. No lo dejo del todo.

– Cambiando de faceta. ¿Cómo han ido las ventas del disco Pequeña complejidad?

– Ahí sigo. Está repartido en algunos comercios y, aunque quedan bastantes copias todavía, poco a poco van saliendo. En las actuaciones siempre hay alguien que no lo tenía y que quiere escucharte. Lo intento mover dentro de mis posibilidades. Ya  tengo más la vista puesta es en un segundo.

“Poder hablar de música y saltar entre los géneros radicalmente puede descubrir otros estilos”

 

– ¿Qué nos puede avanzar de este nuevo trabajo? ¿Tiene ya fecha de lanzamiento?

– Para el disco hay que tener en cuenta muchísimos aspectos y con todos los otros proyectos y el trabajo diario que uno lleva adelante, es difícil. Sí que puedo decir que se encuentra en un punto en el que estoy esperando el momento oportuno de tener el tiempo suficiente para centrarme en él. Hasta hace poco la idea se estaba gestando; ahora, la idea ya está desarrollada, están las canciones y los arreglos pensados y necesito el tiempo para trabajar con los músicos que van a participar, meterme en el estudio y dedicarle todo lo que requiere.

– ¿Tenemos nombre para el álbum?

– Tenemos nombre, pero no sé si revelarlo. (Risas). Es secreto, pero el título será el de una de las canciones del mismo.

– Para despedirnos, ¿nos recuerda cómo adquirir el libro?

– El libro va a tener un precio de 7 euros y seguramente lo distribuiré en algunos comercios en Ogíjares y lo llevaré a mis conciertos. También se puede comprar en la EMMDO y hasta me lo pueden encargar por la calle.