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Desde Mi Atril

Desde mi atril

 Lo confieso, soy de esa clase de personas que cuando llaman a un portero automático y preguntan “quién es” contesto “yo”. Cuando llamo a un portero conocido, claro. Lo más lógico en esta situación es que te digan “¿y quién es yo?”, pero a veces sucede que te abren la puerta. Si te abren es porque te han reconocido, claro, de lo contrario no sería muy lógico.

 Vemos normal que nos reconozcan en esta situación, pero vamos a pensarlo: ¿cuánto se tarda en decir la palabra “yo”? Menos de un segundo, décimas quizá, es una sola sílaba, un destello. En esas décimas de segundo, una persona es capaz de reconocer el timbre de otra persona a la que conoce, e inmediatamente asociar ese timbre a alguien concreto y a nadie más. E incluso inmediatamente asociamos sensaciones a ese simple sonido (como por ejemplo si nos agrada la visita o no).

Tenemos que cuidar nuestro oído y darle la importancia que se merece. Es una ventana abierta a todo el universo sonoro que nos rodea, una herramienta que procesa información de forma inmediata. El oído se estresa con el ruido, se reconforta con buena música, siempre está presto a decirnos lo que hay fuera, aunque cerremos los ojos, aunque pensemos en otra cosa… Podemos entrenar nuestro oído para mejorar nuestra experiencia musical, y debemos tenerlo siempre atento y dispuesto a nuevas experiencias sonoras.

 Si escuchando una sola sílaba (“yo”) somos capaces de pensar en una persona, incluso en todo lo que esa persona puede evocarnos; si una sola sílaba que escuchamos encierra todo eso, ¿qué no puede encerrar la música, con sus infinitas posibilidades?

 Sé que os habrá sorprendido este comienzo; podría haber hablado para empezar de las numerosas virtudes de la música, pero creo que son más que conocidas, y de todas formas se irán desgranando sucesivamente en estas páginas. Decía Elvis Costello que escribir sobre música es como bailar sobre arquitectura, pero lo cierto es que no podemos ni debemos dejar de hacerlo. Sin más, bienvenidos a esta humilde publicación, con la que espero que disfrutéis y aprendáis.

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