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Cien Años Dan Para Mucho Y Más Para Una ‘Superabuela’

Cien años dan para mucho y más para una ‘Superabuela’

Josefa Segura Figueroa nació en la calle Zacatín de Ogíjares un 5 de marzo de 1912. Un siglo más tarde, esta vecina conserva prácticamente intacta su vitalidad y, aunque ella afirma que el secreto de su longevidad radica en que no ha querido novios en su vida, por detrás se aprecia que el buen humor con el que afronta el pasado, presente y futuro le funciona como la pócima que le ha permitido soplar las velas de su centenario.

Rodeada de su familia, Josefa Segura, conocida en Ogíjares por Josefica la gabirra (por la procedencia de su padre), celebró su cumpleaños el pasado 5 de marzo, convirtiéndose en una de las vecinas de más edad de Ogíjares. Por sus ojos han pasado dos guerras (la de Marruecos y la Civil), dos dictaduras (la de Primo de Rivera y de Franco), un gobierno republicano, la reinstauración de la monarquía, el terrorismo, la decadencia de la agricultura, la aparición de las nuevas tecnologías… y un sinfín de capítulos más que Josefa ha ido entretejiendo con su propias experiencias personales. Eso sí, su valoración sobre el devenir de la historia le da un balance positivo e incluso reconoce que la vida ha cambiado a mejor. “Me gusta ahora más que antes”, asegura.

img_0559Muchos se sorprenderán de escuchar su nombre, porque hace cinco años se fue a Gójar a vivir con uno de sus sobrinos. “Voy a pedir que me lleven de visita al pueblo”, bromeaba Josefa ante los rumores sobre su salud. Pues ni corta ni perezosa, se calzó unos zapatos y se fue de paseo por las calles de Ogíjares, encontrándose con numerosos amigos de toda la vida y demostrando que se encuentra en un estado envidiable. Es más, cuando se le pregunta si ha estado enferma asegura que hasta hace tres años, que la operaron de la vesícula, no ha sufrido ni un resfriado y ni siquiera ahora necesita tomar medicamentos.

Eso que durante 20 años, ‘Chacha’ -como la llaman sus familiares cariñosamente- trabajó ayudando al médico del pueblo, don Eduardo, y disfrutó con los múltiples viajes en los que participó. “Se apuntaba a todo lo que se organizaba en Ogíjares: viajes por toda España, clases, fiestas de disfraces… y en las verbenas era la primera que llegaba y la última que se iba”, recuerdan sus familiares, entre los que se contabilizan 11 sobrinos y una veintena de nietos-sobrinos, entre otros. Una vida tan plena que le permite a Josefa estar “esperando lo que venga”.

img_0564A pesar de no tener marido ni descendencia -”Tuve un novio y lo mandé con su madre a que lo criara”, afirma Josefa-, la ogijareña es, por mérito propio, una “Superabuela”, y así la nombró el Área del Mayor del Ayuntamiento de Ogíjares en el año 2000. Dice estar “soltera y encantada de la vida” y en cuanto se le menciona el programa de Juan y Medio, se niega en rotundo entre risas. No necesita más cariño que el que le da su familia y su perra Nana.

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