Ogíjares fue el escenario, el pasado 14 de marzo, de la presentación de dos libros de poesía. Prologados por la técnico sociocultural del Ayuntamiento de Ogíjares María José Trujillo e introducidos por el periodista Luis F. Ruiz,  Gustavo García (Ogíjares, 1979) y Antonio Jiménez (Armilla, 1981) compartieron con el público asistente los sentimientos plasmados en Atardeceres de octubre y El mundo gira, respectivamente (de Ediciones Sigusa ambas obras).

¿Qué contienen sus libros? ¿Qué se va a encontrar el lector en el interior?

Antonio Jiménez: En El mundo gira, la temática de los poemas es variada y he tratado de no encasillarme mucho; no me he ceñido a un tema en concreto, sino que hablo sobre amor y desamor, sobre fotografías de juventud, el reflejo de un espejo o naturaleza.

Gustavo García: Mis poemas en Atardeceres de octubre básicamente versan sobre el amor, pero no exclusivamente, sino que lo utilizo como vehículo para viajar por el resto de sentimientos, como soledad, angustias, pasiones…

¿Se estructuran de alguna forma concreta?

G.C.: Atardeceres de octubre está dividido en siete bloques: Amor de padre, dedicado a mi niña; Granada; Amor; Silencio; Octubre, la parte más íntima, con poemas menos explícitos pero que ahondan bastante en mi alma; y un grupo más erótico llamado Pasiones. No obstante, se pueden leer independientemente.

A.J.: En mi caso no existe una estructura determinada. El lector puede abrir el libro y escoger el poema que más le atraiga en cada momento.

¿Cómo comienzan su experiencia en la escritura poética?

A.J.: Llevo escribiendo desde los 19 años; ahora tengo 33. Siempre he usado la poesía como una forma de liberarme, aunque éste es mi primer libro editado.

G.C. Quizá proviene de la necesidad de plasmar sensaciones o sentimientos en algún sitio. Son recopilaciones de poemas escritos desde hace años; de hecho, los más recientes son los de mi hija. Me defino tímido por naturaleza y, a la hora de expresarme en el papel, me desenvuelvo mejor.

¿Y por qué ahora se embarcan en la publicación de los poemarios?

G.C.: Nos conocimos a través de otra persona, que nos presentó a mí como editor y a Antonio como escritor, y hemos tenido unas cuantas conversaciones desde entonces. Los poemas de Antonio, sin duda, merecen un libro y, como teníamos ganas de sacar a la luz nuestro trabajo, aprovechamos la oportunidad para publicar ambos.

A.J.: Sí. Además, teníamos claro que queríamos publicarlos antes de la Feria del Libro de abril para poder estar ahí.

En su caso, Gustavo, ya contaba con otras publicaciones previas, de carácter histórico. ¿Le ha resultado más difícil el tránsito a la poesía?

-Cuando escribo libros de historia me siento en mi campo y me puedo desenvolver con naturalidad, pero en poesía voy con pies de plomo. También ha resultado difícil seleccionar el número de poemas suficientes, que se ha quedado en 49, con un nivel mínimo de calidad.

Antonio, tras esta primera publicación, ¿está trabajando en una segunda? ¿Le veremos por la prosa?

-Estoy escribiendo un libro de fantasía en torno a 1800, en la época de Gustavo Adolfo Bécquer, pero sinceramente va para largo. La poesía, al contrario que para Gustavo, me resulta personalmente más fácil. Para la publicación de El mundo gira contaba con más de 200 poemas, aunque no todos tenían la calidad necesaria y en el libro se pueden leer 43. De todos modos, estoy preparando una segunda recopilación de poemas.

Y usted, Gustavo, ¿para cuándo el salto a la novela?

-Tengo muchas ganas de escribir una novela histórica y tengo muy clara la época en la que la quiero ambientar: a finales del siglo XIX con la I República Española y el asesinato del general Prim de por medio. Sería una novela histórica con tintes negros. Pero está sólo en mi cabeza y no he empezado a escribir.

¿Cuáles son sus influencias o fuentes de inspiración? ¿De dónde beben sus libros?

A.J.: No me gusta ceñirme a nadie, porque al final si intentas copiar a uno u otro autor te encasillas y prefiero tener mi sello de identidad propio, aunque me identifico con la obra de Wilde o Bécquer.

G.G.: Me gusta Machado, Lorca o Miguel Hernández, pero como fuente de inspiración no intento parecerme a nadie. También me inspiran otras cosas, como una adaptación de Enrique Morente de una canción de Leonard Cohen o de un poema de San Juan de la Cruz.

Antonio, ¿cómo define el libro de Gustavo, Atardeceres de octubre?

-Es un libro dedicado a su hija y a su mujer y trata, en gran parte, de ese amor de familia.

¿Y usted Gustavo? ¿Qué significa El mundo gira, de Antonio Jiménez?

-Me he leído varias veces sus poemas y predomina la nostalgia, la tristeza y la angustia, pero en todos se puede llegar a percibir un hálito de esperanza y creo que por eso escribe, para descargar esos sentimientos y dejar paso a la esperanza. También me gustaría añadir que mi libro es eminentemente granadino y la portada es una sutil muestra de ello.

Los autores:

Gustavo García: Licenciado en Historia por la Universidad de Granada y trabajador de la Administración Local, Atardeceres de octubre es su primera incursión en el ámbito de la poesía, tras la publicación de otros títulos de contenido histórico, como Ogíjares 1931-1939 (2011) junto a Víctor R. López, y Cúllar Vega 1931-1939 (2014), inmersiones ambas en los hechos acaecidos en la Vega granadina durante la II República y la Guerra Civil española, así como Historia de La Zubia de José Marín (2013), sobre el patrimonio cultural y costumbrista del municipio.

Antonio Jiménez: Sus inicios en la poesía se remontan más de una década, con su participación en la revista literaria de La Malahá y en recitales en La Tertulia de Granada. Su primera obra fue Sueños poéticos, dentro del concurso de poesía Centro Poético y, tras un parón en su creación literaria, este administrativo de formación ahora presenta El mundo gira, un compendio de los poemas publicados en la revista citada anteriormente.