Representantes de la constructora y el alcalde, durante la firma

El edificio tuvo que cerrarse al público a finales de 2013 debido a los graves problemas constructivos detectados

 

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Ogíjares ha llegado a sendos acuerdos transaccionales con el arquitecto redactor del proyecto y director de las obras del edificio de la Biblioteca Municipal María Lejárraga de la calle Mártires y con la empresa contratista de las mismas, que permitirán reparar los daños apreciados en el edificio por valor de 65.470,52 euros y que obligaron a su cierre en diciembre de 2013.

En concreto, el arquitecto redactor y director de la obra se compromete a asumir los gastos de las mejoras necesarias en la sectorización de la iluminación, la climatización, la cubierta, el acristalamiento, la cortina de aire, los conductos fancoil, la estructura y el tratamiento de la madera, alcanzando en conjunto un importe total de 50.634,10 euros, mientras que el Ayuntamiento de Ogíjares será el encargado de adjudicar esta actuación en base a la Ley de Contratos del Sector Público.

Junto a esto, la UTE “Biblioteca María Lejárraga” se hará cargo de los desperfectos en la climatización por valor de 10.223,20 euros, lo que supone el 50% del valor total de la reparación integral del sistema, ya que la responsabilidad en este concepto es compartida a partes iguales entre la empresa y el arquitecto. En este caso, la ejecución de las mejoras será llevada a cabo por Urbana Infraestructuras e Ingeniería.

Con estos acuerdos, firmados el pasado 26 de febrero y cumplidos ya por las partes, el Ayuntamiento de Ogíjares inicia los trabajos para abrir de nuevo al público el edificio de la Biblioteca Municipal María Lejárraga, cuyo servicio se ha prestado durante su cierre provisional en el edificio de usos múltiples de la calle Padre Vidagort.

La biblioteca, cabe recordar, tuvo que clausurarse dos años después de su inauguración –celebrada a finales de la pasada legislatura-, al presentar “una situación de deterioro muy superior al desgaste normal que sería previsible en el escaso tiempo transcurrido”, según recoge el informe técnico elaborado por el arquitecto Miguel Valle. Entre las carencias y defectos detectados por los expertos se encontraron graves defectos constructivos del edificio y el consecuente incumplimiento de las condiciones mínimas de confort de la instalación.